En una sorprendente reaparición en la palestra pública de la isla, el cacique CAONABO dijo “ya no aguantar más”.
El cacique alzó su voz una vez más en contra de la intervención extranjera en la hispaniola. Dijo ayer a EFE que si bien ya había hecho las paces con los españoles a pesar de haberlo matado, nunca perdonará a los canadienses por ser como él los considera “unos agalluses”:
“Esos gringuitos, porque no llegar ni a gringos, se creen que poder venir aquí a quitar todo el oro como si nada. Por lo menos los españoles dar espejitos”.
Haciendo una clara referencia a la Barrick Gold, compañía canadiense que se instaló en Cotuí, el auto proclamado como “el cacique más significativo” de este país dijo no tolerar más esa “vagabundería” y exigió a la compañía distribuya un espejo por quilate.
En medio del ritual de la cohoba, celebrado en Adrian’s Tropical de la ciudad capital, el guerrero taíno, luego de haberse comunicado con sus dioses, hizo además un llamamiento público a dejar a los españoles tranquilos y desviar la inmigración ilegal a Canadá: “ellos hacer dominicanos más pobres, dominicanos enviar más pobres a ellos”.
Ante la afirmación de uno de nuestros corresponsales de que los espejos no valen nada, que fueron utilizados para timar a sus compatriotas indígenas, el ya anciano cacique respondió que “nosotros, dominicanos ser realistas. Dejar el campo, pero no olvidar el campo. Dominicanos seguir siendo indios”.





